La novela tiene como escenario una nación imaginaria de América del Sur, la República de San Bartolomé, a comienzos de 1903. Su protagonista es el presidente Arturo Barros Jarpa, un astuto e inteligente político conservador de 83 años que participó en las guerras de la independencia de su país, y que gobierna ininterrumpidamente desde 1868. Si bien nada le impide postularse para un octavo período, prefiere retirarse y buscar o, más precisamente, dejar que aparezca- su sucesor para la primera magistratura. Su principal rival, el gobernador liberal de la provincia de Las Chinches, don Fulgencio Barros Arenas, se une a un pequeño pero movedizo partido de la ciudad metropolitana, los reformistas revolucionarios de Plinio Zagorsky. Pero hechos inesperados e inusuales en la historia de San Bartolomé hacen surgir una nueva y vigorosa fuerza política, la Mayoría Silenciosa, un huracán arrollador que es impulsado por saltimbanquis, feriantes, acróbatas y “pigmentócratas”.
Es una república de sofistas porque, como en la antigua Grecia, es más importante que los discursos impresionen a la audiencia por su estilo, que por su veracidad. Y San Bartolomé es una nación en la que sus ciudadanos se caracterizan por su oratoria florida y extraordinariamente rica en metáforas y argumentos... Hasta que aparece el ciclón afónico.